Sino la más famosa, si la más duradera, "El barbero de Sevilla" (Il barbiere di Siviglia) de Gioacchino Rossini, antes titulada "La precaución inútil", fue estrenada en febrero de 1816 y basada inicialmente en el libro de Pierre-Augustin Beaumarchais, y a pesar de que otras óperas de la época escritas por Giovanni Paisiello y Nicholas Isouard, además de "Las bodas de Fígaro" de Mozart, "El barbero de Sevilla" de Rossini fue la única que aunque no fue la más exitosa en su momento, a lo largo del tiempo se ha logrado consolidar y parmanecer en casi todo repertorio operístico. Cuenta la historia que esta ópera fue escrita en tiempo récord, pues el contrato fue firmado poco menos de dos meses antes del estreno, aunque Rossini afirmara después que la termino en tan sólo 13 días, sin embargo de que el tema lo fuera pensando mucho antes, es lo más seguro."Cuando el amor y la juventud se alían para burlar a un anciano, todo cuanto él hace para impedirlo puede llamarse acertadamente: La precaución inútil", diría el jóven y vivaz Figaro tras haber ayudado al Conde de Altaviva para robar la mujer de otro, Rossina, pupila de Bartolo el médico. Si conoces la historia del barbero coincidiremos que en efecto su obra es una bufanada bastante div
ertida, entretenida por enredosa y digerible a diferencia de muchas otras, sin embargo cual creo yo que lo que más vale la pena es la Intro del autor, porque además de que es una ópera bastante corta y dirijida a un enredo principal, lo que resalta de uno de los personajes principales, que en supuesto es entre ellos el primero, para mi gusto lo que se deja entrever de la personalidad de este, "Figaro" ni siquiera se acerca a lo complejidad que este encierra, recordándome mucho a uno de los personajes principales de la novela de Oscar Wilde, "El retrato de Dorian Grey", Lord Henri Wotton, quien con su inigualable 'Filosofía de vida' envuelve sin duda a Dorian en un sin fin de interrogaciones, de la misma forma que Figaro -nuestro barbero- lleva de la mano al Conde de Altaviva en busqueda de su amadisima Rossina.Para Figaro la vida era sencilla, no se complicaba, las cosas eran como eran, ó eras sensato o valías, ó eras decidido o te perdías, los extremos fastidiaban , la pasión a toda potencia era odiada, nada como manejarte sobre una balanza donde la sensatez y los sentimientos se encontrarán en su punto. Un tanto cínico, un tanto irónico, que mejor combinación, demente y atroz, pensaba él, si te esfuerzas, no esperes nada a cambio, porque entonces no valdría la pena, adular? Bah!, manipular? Bah! El era como era, a razón de lo que de cuna mamo y de lo que de grande aprendió, porque lo hacia, a su manera. Calumniador un tanto, pero muy inteligente, Figaro contaba con un carisma como pocos, con una alegría que contagiaba, pero sobre todo con un don de gente que envolvía, a pesar de que sus intenciones muchas veces no fueran las más adecuadas.
A continuación les presentaré una de las arias más famosas de esta obra.
Siendo la más popular la que canta el propio Fígaro "Largo al factotum" casi iniciando el primer acto, donde este canta humorísticamente sus mil fatigas a causa de sus multi-empleos y el porque se reconocía así mismo como favorecedor de amores. En voz del barítono Tito Gobbi en un filme realizado en el año de 1946.
Como extra agrego un divertido video animado titulado "The Rabbit of Seville", realizado en el año de 1950, basado en la historia del Bárbero de Sevilla!!

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